
Con el avance de la temporada, los almendros comienzan a incrementar su actividad tanto en el sistema radicular como en el desarrollo de nuevos brotes. En este escenario, el monitoreo de la humedad del suelo mediante sondas se convierte en una herramienta clave para determinar cuándo es necesario comenzar a regar.
De acuerdo con Rodrigo Rivadeneira, asesor de Trinuts y cofundador de PlanetNuts, la actividad radicular de los huertos de almendros comenzó hace aproximadamente un mes. Sin embargo, las primeras señales de extracción de agua y pérdida de humedad en el suelo comenzaron a evidenciarse recién hace cerca de una semana.
Este comportamiento coincide con el avance de la actividad vegetativa del árbol y el inicio de nuevos brotes, que serán fundamentales para la formación de los futuros dardos y, posteriormente, de las flores que darán origen a la producción de la próxima temporada.
El almendro enfrenta dos procesos productivos simultáneamente
Durante este período, el árbol no solo continúa destinando recursos al desarrollo de la fruta de la temporada actual. Paralelamente, comienza a formar las estructuras productivas que serán importantes para la cosecha del próximo año.
Por ello, conocer el comportamiento del sistema radicular y la disponibilidad de agua en el perfil de suelo adquiere especial relevancia para el manejo del huerto.
Las sondas permiten observar directamente cómo evoluciona la humedad y detectar cuándo comienza a producirse una extracción efectiva de agua por parte de las raíces. Esta información entrega una referencia objetiva para acompañar las decisiones de riego.

¿Qué están mostrando las sondas?
Actualmente, la sonda ubicada a 30 centímetros de profundidad ya comienza a registrar señales de extracción de agua. Sin embargo, la sonda ubicada a 60 centímetros todavía no presenta el mismo nivel de actividad.
Frente a esto, la recomendación de Rivadeneira es mantener el monitoreo y no adelantar los primeros riegos, esperando que la señal de extracción avance también hacia los 60 centímetros de profundidad.
La observación conjunta de ambas profundidades permitiría tener una visión más completa de cómo se está comportando el sistema radicular dentro del perfil de suelo y de la evolución de la demanda hídrica del almendro.

Monitorear antes de regar
El inicio de la actividad radicular no significa necesariamente que el huerto requiera inmediatamente un aporte de agua. La decisión debe considerar la evolución de la humedad del suelo y las señales que entregan las sondas, junto con el estado de desarrollo del árbol y las condiciones de la temporada.
En este sentido, el monitoreo permite ajustar el manejo del riego a la situación real del huerto, evitando decisiones anticipadas basadas únicamente en el calendario.
En una etapa en que el almendro continúa desarrollando la producción actual y, simultáneamente, comienza a construir parte de su potencial productivo para la próxima temporada, contar con información precisa sobre la dinámica del agua permite realizar un manejo más eficiente y oportuno.
Por ahora, la recomendación es seguir observando las sondas, monitorear la evolución de la humedad y esperar señales más claras de extracción de agua en el perfil antes de iniciar los primeros riegos.