
La emergencia por los incendios forestales que afectan a la zona centro sur del país continúa generando un severo impacto humano, ambiental y productivo, especialmente en las regiones de Ñuble y Biobío, donde las autoridades mantienen un amplio despliegue de recursos para enfrentar una de las situaciones más complejas del verano.
Durante la mañana de este martes, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, entregó un nuevo balance de la emergencia, señalando que actualmente existen 28 incendios en combate, con el apoyo de 90 aeronaves desplegadas en las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, además del trabajo en terreno de brigadas forestales, Bomberos, Fuerzas Armadas y equipos de emergencia.
El secretario de Estado confirmó que no se han registrado nuevas víctimas fatales respecto del último informe, manteniéndose la cifra en 20 personas fallecidas, de las cuales 19 corresponden a la Región del Biobío y una a la Región de Ñuble. No obstante, advirtió que el número de viviendas destruidas continúa en aumento a medida que se logra acceder con seguridad a las zonas afectadas.
“Respecto de las cifras de ayer no hay novedades en cuanto a personas fallecidas, pero sí ha habido cambios en el registro de viviendas destruidas”, explicó Elizalde, detallando que el catastro actualizado da cuenta de 82 viviendas destruidas en la Región de Ñuble, que se suman a las 508 ya constatadas en la Región del Biobío, alcanzando un total de 590 viviendas dañadas por los incendios.
A este escenario se suma la compleja situación meteorológica que enfrenta la zona. En la Región de Ñuble, la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, designada como autoridad de enlace, encabezó un nuevo Comité Regional para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), donde advirtió que las altas temperaturas, el viento y la baja humedadconfiguran un escenario propicio para la propagación del fuego.
“La situación es preocupante. Tenemos varios incendios en curso y otros cuyos avances nos generan inquietud”, señaló la ministra, destacando los focos de Perales Bío-Bío, en la comuna de Ránquil, y Monte Negro, en Quillón, los cuales concentran gran parte de los esfuerzos de combate, con afectaciones estimadas de 2.800 y 1.500 hectáreas, respectivamente.
Fernández confirmó además la llegada de refuerzos desde otras regiones del país, con brigadistas provenientes del Maule y apoyo técnico desde Valparaíso y O’Higgins, lo que permitirá fortalecer la capacidad operativa de CONAF. Asimismo, reiteró el llamado a faena cero en el sector agrícola durante las horas de mayor riesgo en comunas con botón rojo, junto con un enfático llamado a la responsabilidad ciudadana.
Desde el Gobierno Regional de Ñuble, el gobernador Óscar Crisóstomo solicitó continuar reforzando el apoyo desde el nivel central, mientras que el subsecretario de Defensa, Ricardo Montero, señaló que no se descartan medidas excepcionales si la situación lo amerita, aunque por ahora se ha optado por reforzar la presencia territorial y la coordinación interinstitucional.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a mantenerse informada por canales oficiales, respetar las órdenes de evacuación y evitar cualquier conducta de riesgo, especialmente en sectores rurales y productivos, donde los incendios forestales generan un profundo impacto social, ambiental y económico.
Fuente de imagen: Agencia Uno – Incendios forestales en la zona centro sur del país