
Las lluvias de verano pronosticadas para la zona centro-sur del país vuelven a poner en alerta a los productores de nogal, especialmente en sectores como Curicó y Talca. Frente a este escenario, José Pablo Correa, asesor de nogales de Trinuts y director de PlanetNuts, enfatiza la importancia de realizar controles sanitarios oportunos en verano, incluso cuando la fruta aparenta estar en buen estado.
Según explica el especialista, si bien en esta etapa la fruta puede no mostrar daños visibles, cualquier infección por hongos o bacterias que se genere producto de estas condiciones climáticas quedará principalmente en el pelón, ya que en la mayor parte de las zonas productivas la cáscara del fruto ya se encuentra endurecida. El verdadero riesgo, advierte, no está en la fruta, sino en lo que ocurre a nivel de madera y yemas.
Las lluvias estivales generan condiciones altamente favorables para el desarrollo de enfermedades como peste negra (BAN), además de otros hongos y bacterias, que pueden quedar latentes en la madera. Antes de que la yema entre en dormancia, estas bacterias tienden a alojarse en la bráctea de la yema, lo que representa uno de los mayores desafíos sanitarios para la siguiente temporada. “El problema es cómo llegar a la próxima brotación con yemas sanas, con la menor carga posible de unidades formadoras de colonias (UFC)”, señala Correa.
En este contexto, el control de verano previo al receso se vuelve una herramienta estratégica. Una vez que el nogal inicia la brotación, el patógeno ya está instalado en la yema, y en ese momento no existe una forma efectiva de llegar con un control químico. Por ello, las aplicaciones deben realizarse ahora, cuando aún es posible reducir la presión de inóculo antes de la entrada en dormancia.
Correa aclara que en huertos jóvenes no productivos este manejo puede no ser tan determinante, pero en huertos productivos, y desde su experiencia profesional respaldada por el trabajo conjunto con fitopatólogos, el control sanitario de verano es fundamental. Estos tratamientos deben ser siempre preventivos y, dependiendo de la condición del huerto, también curativos, con el objetivo claro de llegar al receso invernal con un nivel bajo de infección.
Con lluvias próximas para la zona centro, el mensaje es claro: Anticiparse hoy puede marcar la diferencia en la sanidad y productividad del nogal mañana.