
La multinacional italiana Ferrero anunció una inversión de US$ 94 millones para expandir su operación en Chile, fortaleciendo la cadena de abastecimiento de avellano europeo y consolidando al país como uno de los actores clave dentro de la industria global de este cultivo.
La inversión busca potenciar la operación que la compañía desarrolla a través de su filial AgriChile, enfocándose en mejoras industriales, expansión logística y nuevas capacidades de procesamiento en el sur del país. Con ello, Chile continúa posicionándose como un proveedor estratégico de avellanas para reconocidas marcas internacionales como Nutella, Ferrero Rocher y Kinder Bueno.
Una industria que creció junto al avellano europeo
La historia de Ferrero en Chile comenzó a principios de los años noventa, cuando la empresa inició ensayos productivos de avellano europeo en el hemisferio sur. En ese entonces, el cultivo tenía una presencia prácticamente inexistente en el país. Sin embargo, las condiciones agroclimáticas del centro sur chileno permitieron un rápido desarrollo de la especie.
A través de un trabajo sostenido en plantaciones, transferencia tecnológica y apoyo técnico a productores, Chile logró transformarse en uno de los principales productores y exportadores mundiales de avellano europeo. Actualmente, la compañía ha invertido más de US$ 330 millones en el país y mantiene vínculos productivos con más de 800 agricultores nacionales.
El crecimiento del sector también ha sido significativo en superficie plantada. En poco más de una década, el cultivo pasó de menos de 10 mil hectáreas a superar ampliamente las 50 mil hectáreas, con fuerte expansión hacia regiones del sur como La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
Nueva planta y expansión hacia el sur
Dentro del plan de inversión, uno de los proyectos más relevantes considera la construcción de una tercera planta procesadora en la comuna de Cunco, en la Región de La Araucanía. Esta instalación absorbería cerca de US$ 45 millones de la inversión total y permitirá acercar la capacidad industrial a zonas donde el cultivo continúa creciendo aceleradamente.
La iniciativa también contempla mejoras en las actuales plantas ubicadas en Maule y Ñuble, además de nuevas capacidades logísticas para acompañar el aumento sostenido de la producción nacional.
Según explicó Marco Botta, CEO de Ferrero Hazelnut Company, Chile se ha convertido en uno de los pilares estratégicos del abastecimiento global de la compañía. El ejecutivo destacó además que la visión de Ferrero en el país es de largo plazo y valoró el desarrollo que ha alcanzado la industria local en términos de productividad y profesionalización.
Chile gana protagonismo en la agroindustria mundial
La expansión de Ferrero refleja también el posicionamiento que ha alcanzado Chile dentro de las cadenas agroalimentarias internacionales. Actualmente, la empresa exporta cerca de US$ 600 millones anuales en avellanas desde puertos chilenos hacia distintos mercados del mundo.
Además del crecimiento productivo, el desarrollo del avellano europeo ha impulsado nuevas inversiones en genética vegetal, viveros, mecanización agrícola y tecnologías de procesamiento, fortaleciendo el ecosistema agrícola del centro sur del país.
En un escenario donde la agricultura enfrenta desafíos asociados a costos, disponibilidad hídrica y rentabilidad de cultivos tradicionales, el avellano europeo continúa consolidándose como una de las alternativas con mayor dinamismo e inversión dentro del recambio frutícola chileno.