
El instrumento contempla medidas de prevención, respuesta y recuperación para coordinar la actuación del sector silvoagropecuario frente a emergencias, evaluar los daños y facilitar la reactivación de las actividades productivas afectadas.
El Ministerio de Agricultura presentó el Protocolo Sectorial para la Gestión del Riesgo de Desastres por Incendios Forestales, una herramienta destinada a articular el trabajo institucional antes, durante y después de este tipo de emergencias, con el objetivo de proteger la actividad silvoagropecuaria y contribuir a la continuidad de la producción agrícola.
La iniciativa fue presentada durante el encuentro técnico Panorama Agroclimático Estacional primavera-verano, organizado por la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres Agrícolas (UGRA). La actividad se desarrolló en modalidad híbrida y reunió a más de 160 representantes del sector público y privado, con la participación del subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian.
Durante la jornada, Venezian destacó la importancia de coordinar las acciones preventivas de cara a la temporada de incendios forestales. Según explicó, el encuentro permitió informar sobre la estrategia de prevención y control prevista para este periodo, además de revisar las medidas que se implementarán en el sector agrícola. La instancia se realizó después del lanzamiento de la temporada junto a la Corporación Nacional Forestal (CONAF).
Prevención, respuesta y recuperación: los ejes del protocolo

El instrumento establece tres fases para gestionar el riesgo de incendios forestales: preparación y monitoreo preventivo, respuesta inmediata y recuperación y reactivación productiva. Cada una considera acciones orientadas a anticipar posibles emergencias, determinar su impacto sobre los sistemas productivos y coordinar el apoyo a los agricultores afectados.
En materia preventiva, el protocolo contempla el seguimiento de variables meteorológicas y del estado de la vegetación, entre ellas temperatura, precipitaciones, humedad, viento y disponibilidad de combustibles. Esta información se complementará con revisiones semanales de pronósticos, alertas, zonas expuestas y capacidades disponibles para enfrentar eventuales emergencias.
Evaluación de daños y coordinación durante la emergencia
Una vez ocurrida una emergencia, el Ministerio de Agricultura deberá coordinar la identificación de los territorios afectados, el levantamiento de daños y la evaluación de los antecedentes para una eventual declaración de emergencia agrícola.
El procedimiento establece plazos para organizar la información. Durante las primeras 24 horas se identificarán las comunas y los sistemas productivos expuestos. Entre las 48 y 72 horas se consolidará una evaluación preliminar de las afectaciones, mientras que durante la primera semana se actualizarán los reportes y se elaborará una estimación económica de los daños, con la participación de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA).
Esta coordinación busca disponer de antecedentes oportunos para dimensionar el impacto de los incendios sobre la actividad agrícola y orientar las decisiones posteriores.
Apoyo para recuperar los sistemas productivos
Tras la respuesta inicial, el protocolo considera la aplicación de la Ficha de Afectación Silvoagropecuaria (FAS) para registrar los daños y contribuir a la priorización de los apoyos necesarios en cada territorio.
La evaluación permitirá identificar las necesidades de recuperación de distintos componentes de la actividad productiva, como cultivos, ganado, infraestructura de riego y suelos, entre otros. De esta manera, se busca orientar las medidas de apoyo según las condiciones y los requerimientos de las zonas afectadas.
Plataformas para acceder a información preventiva
Como parte de la estrategia, el Ministerio de Agricultura difundirá antecedentes sobre el monitoreo de amenazas, los sistemas de alerta temprana y las medidas de prevención mediante sus canales institucionales y plataformas de información agroclimática.
Los productores pueden consultar el Sistema de Información de Gestión de Riesgo de Desastres del Sector Silvoagropecuario, disponible en riesgosagricolas.minagri.gob.cl, y la Red Agroclimática Nacional RAN-AGROMET, en www.agromet.cl.
La elaboración del protocolo contó con la participación de autoridades y representantes del Ministerio de Agricultura, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), CONAF, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), la Dirección General de Aguas (DGA) y las Secretarías Regionales Ministeriales de Agricultura (SEREMI).
El trabajo conjunto de estas instituciones busca fortalecer la preparación del sector silvoagropecuario frente a los incendios forestales, mejorar la coordinación ante emergencias y facilitar la recuperación de las actividades productivas y los medios de vida rurales.
Fuente: Minagri