
El informe de junio de 2026 analiza la evolución de los mercados internacionales de cereales, el comportamiento de los fertilizantes y las perspectivas para trigo, maíz y avena, destacando un mayor interés de compra en el mercado nacional para algunos cultivos.
La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) publicó la sexta edición de su Boletín de Cereales, correspondiente a junio de 2026, donde entrega un análisis de los principales factores que están marcando el comportamiento de los mercados de trigo, maíz y avena, tanto a nivel internacional como en Chile.
El documento también aborda el escenario de los fertilizantes y los efectos que ha tenido el conflicto en Medio Oriente sobre los costos de producción, señalando que, aunque los precios comienzan a moderarse, la normalización del comercio internacional aún enfrenta desafíos.
Fertilizantes muestran señales de estabilización
Según el boletín, tras las fuertes alzas registradas durante marzo y abril, los precios internacionales de la urea y los fertilizantes fosfatados comenzaron a disminuir. No obstante, todavía permanecen por encima de los niveles observados a comienzos de este año.
La SNA explica que el avance hacia una mayor estabilidad en Medio Oriente ha contribuido a reducir parte de la presión sobre estos mercados, aunque la recuperación del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz aún será gradual.
En paralelo, la Bolsa de Granos de Chicago (CBOT) continúa mostrando una alta volatilidad en los precios futuros de los cereales. Luego de una caída registrada desde mediados de mayo, durante las últimas semanas las cotizaciones comenzaron nuevamente a recuperarse.
Trigo: menor producción mundial y mejores precios para productores nacionales
En el caso del trigo, el informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mantiene la proyección de una menor disponibilidad mundial para la temporada 2026/27 respecto del ciclo anterior, debido a reducciones productivas en importantes países exportadores como Estados Unidos, Rusia, Ucrania, la Unión Europea, Australia y Argentina.
Aunque los precios futuros han retrocedido durante las últimas semanas, los valores FOB continúan siendo superiores a los registrados durante 2024 y 2025.
En Chile, la industria molinera mantiene interés por adquirir el trigo que aún permanece almacenado por los agricultores, ofreciendo precios superiores a los observados durante la cosecha y alineados con el indicador de Costo Alternativo de Internación (CAI) informado por ODEPA.
Maíz mantiene una alta dependencia de las importaciones
Respecto del maíz, el boletín indica que las proyecciones del USDA muestran un leve incremento en la producción mundial respecto de las estimaciones publicadas en mayo, aunque el consumo continuará superando la producción durante la temporada 2026/27.
En el mercado nacional, la cosecha ya se encuentra prácticamente finalizada y comienzan a cerrar los poderes compradores.
La SNA recuerda que la producción chilena solo abastece entre un 20% y un 30% de la demanda interna, por lo que el resto debe importarse principalmente desde Argentina, Paraguay y Estados Unidos.
Avena recupera dinamismo en el mercado local
Uno de los mercados que presenta mejores perspectivas es el de la avena destinada al procesamiento industrial.
Durante la cosecha, el cultivo enfrentó una situación de sobreoferta, menor interés de compra por parte de la industria y problemas de calidad derivados de las lluvias registradas desde fines de enero en la zona sur, lo que provocó manchado y pregerminado de los granos.
Sin embargo, el escenario ha cambiado en las últimas semanas. La industria procesadora ha reactivado sus compras y actualmente ofrece precios entre un 20% y un 25% superiores a los registrados durante la cosecha.
El boletín agrega que la disponibilidad de avena para consumo humano es tan limitada que algunas empresas incluso estarían evaluando importar producto desde Canadá para abastecer sus plantas.
Perspectivas
Como conclusión, la SNA señala que, si bien los mercados internacionales continúan enfrentando incertidumbre, comienzan a observarse señales de mayor estabilidad en los fertilizantes y una recuperación parcial de algunos precios agrícolas.
Asimismo, destaca que el creciente interés por adquirir avena nacional evidencia la necesidad de fortalecer la producción local para responder a la demanda de la industria procesadora y reducir la dependencia de las importaciones.
Finalmente, la Sociedad Nacional de Agricultura y el Consorcio Agrícola del Sur (CAS) reafirmaron que continuarán monitoreando la evolución de los mercados de granos y promoviendo instancias de diálogo entre los distintos actores de la cadena productiva para mejorar la competitividad del sector cerealero chileno.
Revisa el informe completo ACÁ.
Fuente: SNA