
La producción mexicana podría aumentar hasta 15% durante 2026, impulsada por una mayor disponibilidad de agua para riego. Sin embargo, el estrés hídrico acumulado, las altas temperaturas y la presencia de pulgones limitaron el potencial de recuperación de los nogales.
Chihuahua, uno de los principales territorios productores de nuez de México, enfrenta una temporada marcada por una recuperación productiva que convive con importantes desafíos sanitarios. De acuerdo con información publicada por AgroLatam, la cosecha de nuez durante 2026 podría crecer hasta un 15% respecto del ciclo anterior, favorecida principalmente por una mayor disponibilidad de agua para riego.
Sin embargo, la recuperación está lejos de ser completa. Entre 15.000 y 20.000 hectáreas de nogales de la zona centro-sur de Chihuahua registraron afectaciones por plagas durante septiembre, con el pulgón amarillo y negro entre los principales problemas identificados.
La situación ocurre después de un período complejo para los huertos, que acumularon condiciones de estrés hídrico, pocas horas de frío durante el invierno y temperaturas elevadas durante agosto. Estos factores limitaron la capacidad de los árboles para responder completamente a una mejora en las condiciones de riego.
Mayor disponibilidad de agua mejora las perspectivas
Uno de los principales cambios respecto de 2025 ha sido la disponibilidad de agua. Según AgroLatam, durante el actual ciclo agrícola los productores han contado con mayores volúmenes destinados al riego, lo que permitió mejorar las perspectivas de producción.
Alejandro Licón, presidente del Sistema Producto Nuez, explicó al medio que los árboles que han atravesado períodos prolongados de estrés hídrico no recuperan inmediatamente su productividad, ya que la respuesta a mejores condiciones de riego depende del estado en que se encuentre cada huerto.
De esta manera, el aumento proyectado para 2026 representa una recuperación respecto del año anterior, pero no necesariamente el retorno inmediato de los nogales a su máximo potencial productivo.
Pocas horas frío y altas temperaturas condicionaron el desarrollo
Los problemas de la actual temporada comenzaron antes de que aparecieran las principales alertas sanitarias.
Durante el invierno, la insuficiencia de horas frío alteró el comportamiento de los nogales y posteriormente las condiciones de precipitación tampoco permitieron una recuperación hídrica suficiente en algunas zonas.
A esto se sumaron las altas temperaturas registradas durante agosto, que volvieron a someter a los árboles a condiciones de estrés y redujeron parte del potencial que había generado la mayor disponibilidad de agua.
Sobre huertos que ya llegaban debilitados avanzaron posteriormente distintos problemas fitosanitarios.
Pulgones, el principal desafío sanitario
Entre las plagas detectadas, el pulgón aparece como uno de los principales factores de preocupación para la temporada. AgroLatam reportó una superficie afectada de entre 15.000 y 20.000 hectáreas, con una incidencia particularmente relevante del pulgón negro en sectores que registraron menores precipitaciones.
También se identificó la presencia de barrenador del ruezno y salivazo, aunque con una incidencia menor. Para este último problema, el medio señala una afectación estimada cercana al 15% de las superficies productivas.
El impacto de los pulgones no se limita al daño directo provocado durante la temporada. La extracción de savia puede debilitar los árboles y disminuir las reservas necesarias para enfrentar adecuadamente los siguientes procesos de crecimiento y producción.
Por ello, parte de las consecuencias de la presión de plagas observada durante 2026 podrían hacerse más evidentes durante la próxima brotación.
Una recuperación que todavía debe consolidarse
El crecimiento proyectado de hasta 15% debe interpretarse dentro del contexto de una temporada anterior que quedó por debajo de las expectativas. Para 2025 se había proyectado una producción de 66.000 toneladas, aunque el volumen finalmente obtenido fue inferior a esa estimación.
En este escenario, la mayor disponibilidad de agua durante 2026 permitió mejorar las perspectivas, pero los efectos acumulados de las condiciones climáticas y sanitarias impidieron una recuperación más amplia.
Para los productores de Chihuahua, el desafío ahora está en recomponer progresivamente la condición de los huertos y mantener el control fitosanitario, de manera que los efectos de esta temporada no terminen condicionando el próximo ciclo productivo.
La experiencia de esta campaña vuelve a poner en evidencia cómo la disponibilidad de agua, las condiciones de frío invernal, las temperaturas y la sanidad del huerto interactúan directamente sobre el potencial productivo del nogal.
Fuente: AgroLatam