
El meteorólogo y magíster en Cambio Climático señala que los principales modelos climáticos internacionales confirman el establecimiento del fenómeno en el océano Pacífico ecuatorial. Para Chile, el monitoreo permanente será clave para la toma de decisiones en sectores como la agricultura, la gestión hídrica y la prevención de riesgos.
El fenómeno de El Niño ya se encuentra instalado en el océano Pacífico ecuatorial y las proyecciones climáticas indican que continuará fortaleciéndose durante los próximos meses. Así lo informó el meteorólogo y magíster en Cambio Climático, Gianfranco Marcone, quien llamó a seguir de cerca la evolución de este evento debido a sus potenciales efectos sobre el clima a nivel global y en Chile.
A través de un reciente análisis publicado en sus redes profesionales, Marcone explicó que las últimas observaciones y la mayoría de los modelos climáticos internacionales coinciden en que El Niño continuará intensificándose, modificando la circulación atmosférica y aumentando la probabilidad de eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del mundo.
Un océano más cálido y mayor probabilidad de eventos extremos
De acuerdo con el especialista, los conjuntos multimodelo de los principales centros meteorológicos muestran una tendencia sostenida al aumento de la temperatura superficial del mar en el Pacífico central y oriental.
Las anomalías podrían superar los 2 °C en algunas zonas de referencia, un comportamiento que tiene el potencial de alterar significativamente los patrones climáticos durante los próximos meses.
«Esta evolución implica cambios relevantes en la circulación atmosférica a escala global, incrementando la probabilidad de eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta», señaló Marcone.
Entre los efectos asociados mencionó una mayor probabilidad de olas de calor intensas, precipitaciones abundantes e inundaciones en algunos territorios, mientras que otras zonas podrían experimentar déficits de lluvia y condiciones de sequía.

¿Qué podría significar para Chile?
Si bien el comportamiento de El Niño dependerá de la época del año y de su interacción con otros sistemas atmosféricos, Marcone explicó que su fortalecimiento obliga a mantener un monitoreo permanente de las condiciones climáticas.
«El fortalecimiento de El Niño aumenta la importancia de realizar un monitoreo permanente, especialmente para sectores como la agricultura, la gestión hídrica, la energía y la prevención de riesgos», indicó.
El especialista recordó que este fenómeno no determina por sí solo el comportamiento del clima en Chile, pero sí modifica las probabilidades de que ocurran determinados eventos meteorológicos, por lo que la planificación basada en información científica resulta cada vez más relevante.
La información climática como herramienta para el agro
Para el sector agrícola, el monitoreo de las condiciones oceánicas y atmosféricas cobra especial importancia debido a su impacto sobre la disponibilidad de agua, las precipitaciones, las temperaturas y la ocurrencia de eventos extremos que pueden afectar la producción.
En ese contexto, Marcone destacó que la anticipación será un elemento clave para enfrentar los desafíos de la próxima temporada.
«La anticipación y el uso de información climática confiable seguirán siendo herramientas clave para una mejor toma de decisiones», afirmó.
El experto continuará entregando actualizaciones sobre la evolución de El Niño y sus posibles efectos en Chile a través de sus plataformas digitales.
Más información y análisis del especialista están disponibles en su perfil profesional de LinkedIn y en su sitio web. Perfil de Gianfranco Marcone en LinkedIn