
Los estudios abordaron estrategias para optimizar el uso del agua en cultivos de brócoli y lechuga, además de tecnologías que permiten extender la vida útil del brócoli después de la cosecha.
Tres investigaciones desarrolladas por el Centro Regional de Investigación INIA Carillanca fueron presentadas durante las XI Jornadas de Ciencia y Tecnología Agraria y la V Reunión Argentina-Chile, encuentro internacional realizado en Argentina que reunió a especialistas e investigadores de ambos países para compartir avances científicos en el ámbito agrícola.
Los trabajos, elaborados por profesionales de las áreas de horticultura, riego y postcosecha, estuvieron orientados a mejorar la eficiencia productiva en cultivos hortícolas, abordando tanto el manejo del agua durante el cultivo como la conservación de los productos una vez cosechados.
Estrategias para optimizar el riego
Dos de las investigaciones estuvieron enfocadas en generar información que contribuya a un uso más eficiente del recurso hídrico en la producción de hortalizas.
Uno de los estudios evaluó diferentes niveles de reposición de agua en el cultivo de brócoli y determinó que aplicar un 75 % de la demanda hídrica permite mantener un buen crecimiento y rendimiento del cultivo, reduciendo al mismo tiempo el consumo de agua.
La segunda investigación se centró en el cultivo de lechuga, donde los resultados demostraron que es posible disminuir cerca de un 25 % el volumen de riego sin provocar reducciones significativas en la producción. Estos antecedentes aportan herramientas para mejorar la gestión del agua, especialmente en la Región de La Araucanía.
Tecnologías para prolongar la vida útil del brócoli
El tercer trabajo presentado por INIA Carillanca abordó el manejo postcosecha del brócoli, evaluando distintas alternativas de envasado para preservar la calidad del producto durante el almacenamiento en frío.
La investigación concluyó que la utilización de atmósferas modificadas junto con películas plásticas reduce significativamente la pérdida de peso del brócoli, favoreciendo una mejor conservación, prolongando su vida útil y disminuyendo las pérdidas posteriores a la cosecha.
Con estas investigaciones, INIA Carillanca continúa aportando antecedentes científicos orientados a mejorar la eficiencia en la producción hortícola y promover tecnologías que permitan un uso más sustentable de los recursos y una mayor calidad de los alimentos.