
La industria chilena de la nuez concluyó la temporada 2026 con una producción estimada entre 165.000 y 170.000 toneladas, lo que implica una contracción de entre 5% y 10% respecto del ciclo anterior. Aun así, el sector destacó el buen desempeño de la calidad interna del fruto, en un contexto donde la competitividad ya no depende solo del volumen, sino también de la condición de llegada al mercado.
El análisis de esta campaña fue el eje central del segundo Día de Campo 2026 organizado por ChileNut, realizado en las instalaciones de Agrivial en la comuna de Pirque. El encuentro reunió a productores, asesores, exportadores y proveedores estratégicos, consolidándose como un espacio clave de evaluación técnica y comercial para el rubro.
Ajuste en la producción y buenos indicadores de calidad
Tras una temporada 2025 marcada por niveles de producción excepcionalmente altos, el ciclo 2026 presentó una corrección natural en los volúmenes cosechados. Sin embargo, los resultados en calidad interna de la variedad Chandler fueron ampliamente positivos.
Entre los principales indicadores se destacó un rendimiento de pulpa promedio de 49,2%, mientras que más del 90% de la fruta se clasificó en categorías de color claro (extra light y light), lo que respalda la buena reputación del origen chileno en los mercados internacionales.
Desde ChileNut, su gerenta general, Macarena Pons, subrayó que el éxito del negocio ya no se mide únicamente en toneladas producidas, sino también en la oportunidad de cosecha, la condición de la fruta y la capacidad de anticipación en la toma de decisiones para la siguiente temporada.
Otoños más cálidos y desafío en la condición externa
Uno de los principales temas abordados durante la jornada técnica —con un panel integrado por Alejandro Ochagavía, Francisco García Huidobro y Miguel Carus, y moderado por el asesor Nicolás Vargas— fue el impacto de las condiciones climáticas en la calidad externa de la nuez.
El sector advirtió que el aumento de temperaturas en los otoños de la zona central de Chile está generando efectos directos sobre el cultivo. En particular, el calor acelera la deshidratación del pelón (pericarpio) mientras el fruto aún permanece en el árbol, lo que incrementa el riesgo de manchas en la cáscara y deteriora su apariencia comercial.
Ante este escenario, los especialistas enfatizaron que la rapidez en los procesos de poscosecha es fundamental. Una correcta mantención de maquinaria antes de la temporada, el despelonado oportuno y un secado inmediato aparecen como factores clave para preservar la calidad del producto.
Asimismo, se destacó que los huertos con manejos más ordenados —incluyendo programas nutricionales equilibrados, podas bien ejecutadas y riego eficiente— registraron menores caídas productivas, evidenciando que la planificación agronómica es determinante en temporadas complejas.
Mercado internacional y estrategia comercial
En el ámbito comercial, la nuez chilena enfrenta un escenario global más exigente, con compradores cautelosos y una fuerte competencia de países como Estados Unidos y China.
Para sostener la rentabilidad del negocio, los exportadores han puesto énfasis en la diversificación de mercados. Europa, Turquía, Marruecos y Brasil continúan siendo destinos relevantes para la colocación de la fruta, mientras que India se posiciona como el mercado más estratégico del Hemisferio Sur, debido a su creciente demanda por nueces de gran calibre y alta calidad.
El encuentro concluyó con una visión compartida por la industria: la próxima temporada no se define al momento de la cosecha, sino que comienza a construirse desde ahora, con la planificación de invierno y las decisiones tempranas en el manejo del huerto. Además de temas en terreno sobre variedades y manejos liderados por los asesores Nicolás Manterola y Guillermo Llull.