
La actual temporada del nogal ha presentado particularidades relevantes en materia sanitaria y fisiológica, especialmente asociadas a la presencia de arañitas y al impacto del daño solar en la fruta. Así lo explicó Matías Bianchini, asesor de nogales que trabaja desde la zona norte hasta la zona centro-sur de Chile, recorriendo distintos campos productivos, quien entregó recomendaciones clave para enfrentar esta etapa crítica del cultivo.
Arañita bimaculada: Inicio más tardío, pero mayor presión en los huertos
Respecto al comportamiento de las arañitas roja y bimaculada, el asesor señaló que este año su inicio fue levemente más tardío en comparación con temporadas anteriores. “Generalmente comenzamos a observar presencia alrededor del 10 de diciembre en zonas como el valle de Aconcagua, la Región Metropolitana y algunos sectores del sur. Este año eso se retrasó, pero con una condición distinta: hay una mayor presencia de araña bimaculada”, explicó. Esta situación queda reflejada en imágenes correspondientes a la última semana de enero, donde se observa una presión más marcada de esta especie.

Según Bianchini, los huertos se encuentran saliendo de un período cercano a 60 días desde el primer control, evidenciando rebrotes importantes, principalmente de araña bimaculada. “Vamos a volver a intervenir en los próximos días con un acaricida enfocado en estados móviles, de acción rápida, considerando que en esta época los ciclos de la plaga son más cortos debido a la acumulación más acelerada de grados día”, indicó. Además, recomendó complementar el manejo con otras alternativas, tales como aportes de potasio foliar de alta eficiencia en conjunto con la aplicación de araña para mejorar la cantidad y calidad del llenado de la nuez, con el objetivo de llegar bien a cosecha y sin afectar la capacidad fotosintética de la planta, clave para el correcto llenado de la nuez.
Daño solar en nogal: Prevención clave para proteger rendimiento y calidad
Otro de los puntos relevantes abordados por el asesor fue el daño por sol, una problemática habitual en la zona central de Chile debido a su clima, caracterizado por altas radiaciones, una condición frecuente en gran parte de Sudamérica. “Este año el daño solar comenzó a manifestarse a fines de noviembre. En las imágenes de fines de enero se pueden observar frutos quemados, incluso sin cáscara, lo que significa que ese fruto se perdió comercialmente”, detalló.

En aquellos huertos donde no se realizaron manejos preventivos, el asesor estimó pérdidas de entre un 5% y un 8% de la cosecha. En contraste, en predios donde se aplicaron protectores solares, los resultados fueron significativamente mejores. “Se observan nueces bien protegidas, sin daño solar, y solo menos de un 1% de fruta expuesta, con daños de menor intensidad. La tercera aplicación de refuerzo, realizada a fines de enero, no revierte el daño ya presente, pero sí evita que siga avanzando, permitiendo asegurar entre un 96% y un 97% de nueces sin daño”, explicó.
Bianchini recalcó que, más allá del impacto visual o comercial inmediato, esta etapa del cultivo es estratégica desde el punto de vista productivo. “En este período estamos formando la cáscara, acumulando aceite en la nuez y generando la inducción floral para la próxima temporada. Un estrés elevado en esta fase puede jugar en contra no solo de la cosecha actual, sino también del potencial productivo futuro”, advirtió.
“Prevenir el estrés en cada una de las etapas del cultivo y realizar un manejo adecuado del huerto es clave para expresar el máximo potencial productivo del nogal. Esto permite obtener una mayor cantidad de nueces por metro cúbico, con calidad y calibre comercialmente viables y un mejor valor de mercado. Tal como se observa en las imágenes, los huertos que logran mitigar oportunamente su estrés alcanzan producciones récord y, a la vez, precios de venta más elevados”, explica Matías Bianchini, asesor de nogales.


Huertos jóvenes y manejo del vigor: Decisiones tempranas con foco en la productividad futura
Finalmente, el asesor destacó el comportamiento de una plantación joven en la Quinta Región, donde se está reconvirtiendo un sector previamente destinado a un cultivo menos rentable. “A fines de enero, las plantas presentan un desarrollo excepcional; mido 1,90 metros y me veo pequeño al lado de ellas. En unos 15 días más alcanzarán cerca de 3 metros de altura”, comentó. En este punto, explicó que se comenzó a inducir un leve estrés hídrico, ya que se logró el objetivo de crecimiento de la temporada.
Este manejo busca alcanzar una altura equilibrada, que permita asegurar entre 22 y 28 ramas laterales durante la próxima temporada, sentando las bases para un alto potencial productivo, con miras a la primera cosecha comercial proyectada para el año 2028.


En la foto la nueva plantación junto al asesor Matías Bianchini.