
Las señales entregadas por el Gobierno en materia agrícola durante la reciente Cuenta Pública fueron recibidas positivamente por la industria exportadora de frutas. Sin embargo, desde el sector advierten que el principal desafío estará en avanzar desde las definiciones generales hacia medidas concretas que permitan enfrentar los desafíos estructurales que afectan a la actividad.
Desde Frutas de Chile destacaron que el Presidente José Antonio Kast haya incluido al agro dentro de las áreas consideradas estratégicas para el crecimiento económico, mencionando aspectos como seguridad hídrica, riego, innovación, desarrollo rural y apertura de mercados internacionales. No obstante, recalcaron que estos temas requieren una visión de largo plazo y una ejecución efectiva para generar resultados.
El presidente del gremio, Iván Marambio, señaló que la agricultura necesita una agenda permanente que permita dar certezas a la inversión y fortalecer la competitividad de una actividad que actualmente constituye uno de los principales sectores exportadores del país. Según indicó, el desarrollo de infraestructura hídrica y la modernización logística son condiciones esenciales para sostener el crecimiento de la fruticultura chilena en los próximos años.
Seguridad hídrica sigue siendo prioridad
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación en la industria continúa siendo la disponibilidad de agua. La prolongada escasez hídrica registrada en diversas zonas productivas ha obligado a productores y exportadores a realizar importantes inversiones en tecnificación, eficiencia de riego y gestión del recurso.
Para el sector, asegurar el acceso al agua no solo tiene efectos sobre la productividad de los huertos, sino también sobre la capacidad de cumplir compromisos comerciales, mantener volúmenes exportables y responder a las crecientes exigencias de sostenibilidad de los mercados internacionales.
En ese contexto, la industria considera fundamental acelerar proyectos de infraestructura hídrica y establecer una política de Estado que permita abordar los desafíos de disponibilidad de agua con una mirada de largo plazo.
Puertos e infraestructura para sostener la competitividad
Otro de los puntos valorados por el gremio fue la referencia realizada por el Ejecutivo a la modernización de los puertos de San Antonio y Valparaíso. Para la actividad exportadora, contar con infraestructura logística eficiente resulta clave para mantener la calidad de la fruta durante el transporte y responder a los requerimientos de los mercados de destino.
La fruticultura chilena depende de una cadena logística altamente especializada, donde la capacidad portuaria, la trazabilidad de las cargas y la seguridad operacional juegan un papel cada vez más relevante. Por ello, desde el sector sostienen que las inversiones en puertos deben ser consideradas una prioridad para fortalecer la competitividad exportadora del país.
Innovación y apertura de mercados
La incorporación de nuevas tecnologías también aparece como uno de los ejes fundamentales para el desarrollo futuro de la industria. Herramientas vinculadas al monitoreo hídrico, agricultura de precisión, inteligencia artificial, automatización y trazabilidad permitirán enfrentar de mejor manera los desafíos derivados del cambio climático y la creciente competencia internacional.
Junto con ello, el gremio valoró que el Gobierno mantenga el foco en la apertura de mercados y el fortalecimiento de la presencia internacional de los productos chilenos, considerando que las exportaciones frutícolas superan los US$ 8.000 millones anuales y constituyen uno de los motores relevantes de la economía nacional.
Del discurso a la implementación
Si bien la Cuenta Pública dejó una serie de definiciones que son consideradas positivas por la industria, desde Frutas de Chile recalcan que el éxito de estas iniciativas dependerá de su implementación efectiva. La expectativa del sector está puesta en conocer los mecanismos, plazos e inversiones que permitirán materializar los anuncios relacionados con agua, riego, infraestructura y competitividad.
Para la industria frutícola, los próximos meses serán determinantes para evaluar si las prioridades expresadas por el Ejecutivo logran traducirse en políticas públicas capaces de fortalecer el liderazgo exportador de Chile y responder a los desafíos que enfrenta la agricultura moderna.
Fuente de información e imagen: Diario Frutícola