Rodrigo Rivadeneira, asesor de almendros de Trinuts, advierte que tras eventos de lluvia durante la floración, los productores deben actuar con rapidez para prevenir infecciones fúngicas que comprometan la futura cosecha.

El inicio del ciclo productivo de los almendros está marcado por una etapa particularmente sensible: la floración. En esta fase, las lluvias como las ocurridas recientemente —que superaron los 20 milímetros en varias zonas de la sexta región y RM— pueden generar condiciones ideales para la proliferación de patógenos. Frente a este escenario, Rodrigo Rivadeneira, asesor técnico de Trinuts, entregó recomendaciones urgentes para los productores.
«Ya tenemos material verde desde las flores, pétalos y botones, por lo que es recomendable actuar rápidamente post lluvia con un programa de control de patógenos basado en fungicidas de amplio espectro, aplicados a dosis de Botrytis para control los problemas de atizonamiento de flor «, indicó el especialista. El objetivo es prevenir el desarrollo de enfermedades como Botrytis, Monilia, Aspergillus y otros hongos que puedan afectar directamente la flor.
Rivadeneira fue enfático al señalar que cualquier patógeno que ataque esta parte del cultivo provocará pérdidas invisibles: «Son flores que no llegan a término, que no se convierten en frutos cosechados, y se pierden en el camino sin que después percibamos el daño».
Por ello, recomendó no postergar la acción: “Tras una lluvia como esta, hay que aplicar fungicidas dentro de las próximas 48 horas, lo más rápido posible. Solo así se podrá proteger el potencial productivo de la temporada”. Esta advertencia se enmarca en el compromiso de Trinuts por acompañar a los productores con información oportuna y medidas concretas ante eventos climáticos adversos.

INFORME FITOPATOLÓGICO DE INIA LA PLATINA A HUERTO DE ALMENDROS.