
Ante los sistemas frontales que afectan a distintas zonas del país, el Ministerio de Agricultura, a través de la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres Agrícolas (UGRA), difundió una serie de recomendaciones dirigidas a los apicultores para reducir los riesgos que las lluvias pueden generar sobre las colmenas.
Las precipitaciones prolongadas, el exceso de humedad y las inundaciones pueden afectar tanto la sanidad de las colonias como su capacidad de desarrollo, impactando directamente la producción apícola. Por ello, las autoridades enfatizan la importancia de adoptar medidas preventivas antes y después de los eventos de lluvia.
Entre las principales recomendaciones se encuentran ubicar los apiarios fuera de zonas inundables y con orientación norte o norponiente, favoreciendo una mejor exposición al sol y un secado más rápido del entorno. Asimismo, se aconseja inclinar ligeramente las colmenas para evitar el ingreso y acumulación de agua en su interior.
Una vez finalizadas las precipitaciones, es importante revisar el estado de los materiales, reemplazando aquellos que presenten daños y eliminando marcos afectados por humedad o presencia de moho, ya que estas condiciones favorecen la aparición de enfermedades y debilitan las colonias.
Además, el Minagri recomienda evaluar el estado nutricional de las abejas y, cuando las condiciones lo requieran, proporcionar alimentación suplementaria para apoyar el desarrollo y recuperación de las colonias.
Desde la cartera destacan que una gestión preventiva puede marcar una diferencia significativa en la salud de las abejas y en la continuidad de la producción apícola, especialmente durante periodos de mayor inestabilidad climática.
Fuente: Minagri