
Propuesta surge en investigación sobre trabajo forzoso
Una nueva discusión comercial se instaló entre Chile y Estados Unidos luego de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) recomendara aplicar un arancel adicional de 12,5% a las importaciones provenientes del país. La propuesta forma parte de una investigación vinculada a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
La iniciativa se enmarca en una revisión más amplia impulsada por la administración del presidente Donald Trump bajo la denominada Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. El proceso considera a cerca de 60 economías y busca evaluar prácticas que Washington considera perjudiciales para la competencia de los productores estadounidenses.
Según el informe del USTR, Chile no contaría con mecanismos suficientemente efectivos para prohibir o restringir la importación de productos elaborados bajo condiciones de trabajo forzoso, razón por la cual fue incluido entre los países para los que se propone el nivel más alto de sobretasa, equivalente al 12,5%.
Dictamen de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (URST) (Revísalo acá)
Fruta fresca y salmón entre los sectores que observan el proceso
Aunque la recomendación aún no se traduce en una medida concreta, la posibilidad de una futura aplicación de aranceles ha generado preocupación en distintos sectores exportadores.
En el caso de la fruta fresca, productos como cerezas, uvas de mesa, arándanos y manzanas no figuran dentro de las excepciones contempladas en la propuesta. De concretarse la medida, estas exportaciones podrían enfrentar mayores costos para ingresar al mercado estadounidense.
Entre los productos exceptuados se encuentran los contemplados en el Anexo A de la propuesta, entre ellos kiwis, naranjas y limas, los cuales mantendrían un acceso libre de aranceles sin importar su origen.
La relevancia de esta situación para la industria frutícola radica en la importancia estratégica que tiene Estados Unidos como destino para diversas especies exportadas por Chile. Un eventual aumento en los costos de ingreso podría afectar la competitividad frente a otros proveedores internacionales y presionar los márgenes de comercialización.
La industria salmonera también sigue con atención el desarrollo de la investigación. Estados Unidos representa el principal mercado para el salmón chileno, por lo que cualquier modificación arancelaria podría repercutir directamente en uno de los sectores exportadores más relevantes del país.
Gobierno activa coordinación y gremios llaman a la prudencia
Desde la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) recalcaron que la propuesta corresponde únicamente a una recomendación preliminar y que actualmente el proceso se encuentra en etapa de consulta pública.
La entidad destacó además que la iniciativa no está dirigida exclusivamente a Chile, sino que forma parte de una evaluación más amplia que involucra a más de 60 países y que abarca cerca del 99,4% de las importaciones estadounidenses.
Las autoridades informaron que continuarán las conversaciones con sus contrapartes norteamericanas y que Chile seguirá participando activamente en las instancias de diálogo y consulta para resguardar sus intereses comerciales.
Asimismo, el Gobierno inició una coordinación conjunta con los ministerios de Hacienda y del Trabajo para definir una estrategia común frente a la investigación, además de convocar nuevas reuniones con representantes del sector privado y los gremios involucrados.
Desde Frutas de Chile, su presidente Iván Marambio insistió en la necesidad de analizar el escenario con cautela, recordando que la recomendación del USTR no tiene efectos inmediatos ni implica actualmente una modificación arancelaria efectiva.
El dirigente indicó que la organización seguirá monitoreando el proceso junto a las autoridades y evaluará una eventual participación en la consulta pública para aportar antecedentes sobre los posibles efectos de la medida.
Marambio también destacó que la situación no afecta únicamente a Chile, sino que involucra a otros competidores relevantes del comercio frutícola internacional, entre ellos Perú y Nueva Zelanda, además de decenas de economías incluidas en la investigación.
Junto con ello, recordó que Chile mantiene vigente un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, instrumento que constituye un respaldo importante para la posición comercial del país y que entrega espacios de diálogo para abordar este tipo de situaciones.
Los argumentos detrás de la investigación estadounidense
La posición del USTR se basa en la premisa de que la ausencia de controles efectivos sobre productos elaborados mediante trabajo forzoso genera condiciones de competencia desiguales para trabajadores y empresas estadounidenses.
Según la entidad, aquellos países que no cuentan con mecanismos robustos para impedir el ingreso de este tipo de bienes permiten que productos con menores costos laborales compitan en ventaja frente a productores sujetos a normativas laborales más exigentes.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló que resulta inaceptable que socios comerciales relevantes no adopten medidas suficientes frente a esta problemática, ya que ello afecta las condiciones de competencia para los trabajadores estadounidenses.
La investigación distingue entre países que cuentan con sistemas parciales de control y aquellos que, según Washington, no aplican de manera efectiva estas restricciones. Chile integra este último grupo junto a economías como China, Brasil, India, Perú, Argentina, Colombia, Japón, Reino Unido y Corea del Sur, entre otras.
Fechas clave del proceso
El calendario contempla diversas etapas antes de que exista una definición definitiva.
Las solicitudes para participar en las audiencias públicas deberán presentarse hasta el 22 de junio de 2026, mientras que los comentarios escritos podrán enviarse hasta el 6 de julio.
Las audiencias se desarrollarán el 7 de julio en Washington, instancia en la que gobiernos, empresas, asociaciones gremiales y otros actores podrán exponer sus argumentos.
Solo después de analizar los antecedentes recopilados durante este proceso, la administración estadounidense determinará si aplica o no las medidas propuestas.
Por ahora, no existe ningún arancel vigente de 12,5% para las exportaciones chilenas. La iniciativa corresponde únicamente a una recomendación incluida dentro de una investigación comercial que aún se encuentra en desarrollo.
Fuente: Diario Frutícola